Mi perra
Todas las mañanas, a eso de las nueve de la mañana, bajo con Boni a la calle, compró periódico y cigarrillos y nos encaminamos a un parque cercano al viejo mercado de San Fernando. Excitada por la promesa de juego, la perra tira de la correa con fuerza. Apenas puedo detenerla. Pese a mis advertencias, Boni, que es una tontorrona, no parece calmarse. Día tras día, a eso de las diez de la mañana, Boni tira de la correa ansiosa por la promesa del juego. Es una tontorrona cuando nos encaminamos al parque cercano al viejo mercado de San Fernando. No parece calmarse, todas las mañanas.

0 Comments:
Publicar un comentario en la entrada
<< Home